Ordenes Religiosas Rectoras

ORDEN REDENTORA DE CAUTIVOS DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES EN EL REINO DE GUATEMALA

 

La evangelización de América la organizo en su totalidad la provincia mercedaria  de castilla. Es por eso que, en principio no haya habido religiosos mercedarios catalanes y aragoneses en América, a pesar de la gran importancia.  Los Mercedarios Aragoneses permanecieron al margen incluso después de la reunificación de la orden en 1574.

Según se tiene noticia, la Orden Redentora, comienza con la presencia de Fray Bartolomé de olmedo de quien se dice que fue el primer sacerdote que piso Guatemala hacia 1515, sin embargo el Primer Convento fue fundado hacia 1536. Cuarenta y seis años posteriori aparece Fray Antonio Bravo.  Y en 1563 se crea la Provincia De Nuestra Señora De La Presentación;  y si bien para esta fecha no era todavía casa formada,  si estaban a punto de serlo las encomiendas de Huehuetenango, San Pedro Sacatepéquez  y San Juan Ostuncalco.  Siendo la Iglesia y Convento de Nuestra Señora de las Mercedes en el Valle de Panchoy regente hasta 1773 fecha en que fue trasladada, por los seísmos acaecidos,  entregándoseles las fincas ubicadas en los alrededores del Cerro del Carmen.

San Pedro Nolasco

 

Llega entonces la independencia de Guatemala del Reino de España, y ya para 1829  Francisco Morazán, es proclamado Presidente de la Federación e invade Guatemala, saqueando la Capital de la Federación,  la medida más radical que toma el 9 de julio  es el destierro a perpetuidad y en forma inmediata del Arzobispo Metropolitano, el dominico Ramón Cassaus y Torres, juntamente con todas las órdenes religiosas, despojando a la Iglesia de todos sus bienes, derechos y privilegios, medida que es remedada por las  Reformas Liberales del Gobierno de Guatemala, hacia el año 1871 por el General Miguel García Granados.

No es sino, pasados un siglo que hacia febrero de 1962, cuando llegan los Frailes Mercedarios: José María  Fabian Rubio, Fray Ignacio Zuñiga Corres y Fray Celso Leal Requejo. Con el objeto de fundar una casa en Guatemala, para ello fueron hospedados por los Padres Franciscanos, luego residieron en la 8 calle de la zona nueve frente al Parque de la Industria. La fecha significativa se dio el 10 de febrero de 1964 cuando  el Arzobispo Mariano Rosell Y Arellano les entrego la Iglesia de Belén,  a la que se incorporo como Capellán Fray Antonio López Martín el 5 julio 1964. Quedando con esto instaurada nuevamente la primera casa mercedaria.

Aunado ha este nuevo resurgir, sucede que el 16 de junio de 1966 los Padres Franciscanos Gargallo y Angel Tello Lecina pasan a instituir y formar la segunda comunidad mercedaria, siendo su sede Quetzaltenango.

Viene entonces el terremoto de 1976, y el  30 de abril Su excelencia Mario Cardenal Casariego les entrega la Iglesia de San Miguel de Capuchinas primero para descombrarla y reconstruirla. Y es así como el 19 marzo de 1981 se re-inauguro dicha iglesia, quedando a custodia de esta orden. Así mismo ese 30 de abril de  1976 se les hace también entrega de la Parroquia de San Sebastián a cuya jurisprudencia esta supeditada el Convento de la Merced de la Antigua Guatemala, quedando desde entonces como celosos guardianes los padres mercedarios.

 

 

LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN EL REINO DE GUATEMALA

 

 La primera mención de la Compañía de Jesús data de 1607, -92 años después de los Mercedarios-, abarcando el período comprendido de 1607 a 1767. Siendo su lugar regente para todo el Reino de Guatemala la Ciudad de Santiago de Guatemala. Fundando en la tercera capital del Reino –Valle de Panchoy- tres entidades principales:  El Colegio San Lucas, que llegó a dar grados universitarios, y la iglesia de La Compañía, y el Colegio de San Borja, que era una residencia universitaria para los  estudiantes foráneos, es necesario hacer mención que  en esa época Guatemala era el extremo sur de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España. Como Guatemala estaba supeditada al Reino de España, sucedió hacia 1767 que por una Pragmatica Sancion del Rey Carlos III se ordeno y ejecutó la expulsión de los Jesuitas de todos los Reinos bajo la tutela de España.Pasaron los años y en 1814  el Papa  PIO VII  el 7 de agosto firma bula Sollicitudo restaurando la Compañía de Jesús en todo el mundo.

 

 El primero que en el siglo XIX recuerda públicamente a los jesuitas en Guatemala es el Pbro. Dr. D. Antonio Larrazabal, quien en 1810 cuando fue Diputado en las Cortes de Cádiz manifestó de manera oficial lo siguiente: “Si la recta administración de justicia, es un bien de la sociedad, no es menor que la educación de los ciudadanos, y su razón ilustrada evite las desavenencias, para lo cual ha sido notable en América la falta que ha hecho la Compañía de Jesús”

 Despues de la Bula de 1814,  en enero de 1817 llega a Guatemala la Real Cédula sobre el restablecimiento de los jesuitas. Es recibida con entusiasmo por la población, el Clero, el Cabildo Eclesiástico y el Arzobispo Ramón Cassaus y Torres.  Llega entonces la independencia de Guatemala del Reino de España, y ya para 1829  Francisco Morazán, es proclamado Presidente de la Federación e invade Guatemala, saqueando la Capital de la Federación,  la medida más radical que toma el 9 de julio  es el destierro a perpetuidad y en forma inmediata del Arzobispo Metropolitano, el dominico Ramón Cassaus y Torres, juntamente con todas las órdenes religiosas, despojando a la Iglesia de todos sus bienes, derechos y privilegios.

 En 1845 tras la muerte de Cassaus y Torres, en La Habana,  toma plena posición  como el IX Arzobispado Metropolitano Mons. Francisco de Paula García Peláez, en Guatemala,  impulsando la restauración de la Iglesia comenzando con el Cabildo y  el Seminario, además hace las gestiones necesarias para que vuelvan, aunque muy disminuidos, los dominicos, franciscanos, recoletos y mercedarios. No regresan los betlemitas y los agustinos. A cambio, discretamente, arriban los capuchinos, los oratorianos de San Felipe de Neri y  los paulinos de San Vicente de Paul. 

 En 1852 el Gobierno de Guatemala a través del Marqués Fernando de Lorenzana, su Ministro ante la Santa Sede,  obtiene el 22 de diciembre de 1852 el decreto que autoriza al Arzobispo Metropolitano  entregar el templo y convento de La Merced a la Compañía de Jesús, según los siguientes términos:

 

“Hay en la ciudad de Guatemala un convento con su Iglesia anexa, que lleva el título de “La Merced”, perteneciente a la Orden religiosa de la Santísima Virgen María de la Merced. Es el caso, que por circunstancias particulares dicho convento no está habitado en la actualidad por los PP. de la Orden, por lo cual se ha dirigido una súplica a Ntro. Smo. P. Pío, por la Divina Providencia Papa IX, de parte del Presidente de la República, para que se digne ceder el uso de dicha Iglesia y convento a los RR.  Que en la mencionada ciudad moran y ejercitan su sagrado ministerio. Por tanto Su Santidad, por referencia del infrascrito Secretario de la Sagrada Congregación de negocios eclesiásticos, y oído el parecer del R.P. Vicario General de la sobredicha Orden (de la Merced), deseando acceder a las súplicas del mencionado Presidente, por la plenitud de su Apostólica potestad, se ha dignado conceder a los RR. PP. de la Compañía de Jesús el uso de todo el antedicho convento e Iglesia a él anexa, hasta que la Santa Sede otra cosa determine, dando facultada al Ilmo. Sr. Arzobispo de Guatemala para ponerles en posesión canónica de dicho convento. Nuestro Santísimo Padre ordenó que se emitiera sobre este asunto el presente decreto, e insertara en las Actas de esta Sagrada Congregación,  no obstante cualesquiera otras disposiciones en contrario, aun las dignas de especial mención. Dado en Roma, en la Secretaría de esta Sagrada Congregación, el día, mes y año ya citados.  Firma: Vicente Santucci, Srio.”   .   La entrega canónica de la iglesia y convento  de  La Merced  se hace el 20 de mayo de 1853 .

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 75 seguidores

%d personas les gusta esto: