Bulas Papales Otorgadas

BULAS PONTIFICIAS

El nombre bula procede del latín bulla, término que hace referencia a cualquier objeto redondo artificial, y en un principio se utilizaba para referirse a la medalla que portaban al cuello, en la Antigua Roma, los hijos de las familias nobles hasta el momento en que vestían la Toga –dejaban la adolescencia para convertirse en mayores de edad-.

 Una bula es un documento sellado antiguamente con plomo sobre asuntos religiosos en cuyo caso, si está autentificada con el sello papal, recibe el nombre de Bula Papal o Bula Pontificia. Desde un punto de vista formal, la bula es solemne y muy característica.

Llevaba un sello de plomo con una cruz en el centro anverso el nombre del Papa bajo cuyo pontificado se emitía el documento, comenzaba con el nombre del Papa sin el numeral, seguido de su dignidad de Episcopus (obispo) y del título Servus Servorum Dei (siervo entre los siervos de Dios). Y en el reverso las inscripciones SPE y SPA divididas por una cruz, siglas que hacían referencia a San Pedro y San Pablo. Esta bula o sello se unía, por medio de una cuerda de cáñamo o de una cinta de seda roja o amarilla. La bulas eran escritas hasta el  Siglo XI sobre papiro  lo que explica los pocos originales que se han conservado, quedando en muchos casos sólo el propio sello de plomo. A partir de ese siglo el papiro fue sustituido por el pergamino y posteriormente se usó el papel.  Y en el Siglo XVIII el sello de plomo fue sustituido por la estampación de un membrete rojo. Cuando una bula era demasiado importante, se le añadía otro sello dorado, y se llama Bula Aurea.

Las  bulas llegaron a la Ciudad de Santiago de Guatemala, otorgadas a la cofradía mercedaria, siendo la primera de ellas fechada en 1607, concediéndole privilegios e indulgencias, que están ex profeso patentes hasta la actualidad –recordemos que las bulas no tienen tiempo de vencimiento-, por lo cual la Cofradía actual las posee a perpetuidad. Enumeramos a continuación por orden cronológico por años las cinco bulas a beneficio de la Cofradía Mercedaria con los Papas Otorgantes :

 

 

 

Paulo V   en 1607

 

   

 

 

 

Alejando VII en 1660 

 

 

 

 

 

 

 

  Inocencio XI   en 1677

  

 

 

 

 

 

 

 

Clemente XII  en 1730

 

 

 

 

 

PIO VI   en 1780

 

 

 

 

 

Dado lo complicado y lenta de una paleografía de estos documentos escritos en latín,   se cita a una de ellas, la Bula de 1780. Puesto que no hay variaciones de fondo en comparación al resto de las Letras Apostólicas, se respeta la redacción original para no alterar el sentido dejando a criterio del lector las conclusiones.

 

 PIO  SERVUS SERVORUM DEI

“la primera Indulgencia a favor d elos fieles de uno, y otro sexo, que se alistasen por cofrades de la cofradía, que con la invocacion de Jesus Nazareno se halla eregida y fundada, o se ha de exigir y fundar en la Iglesia de Religiosos de Nuestra Senora dela Merced de la Ciudad de Guatemala, en Yndias, cont al que en el dia primero de su entrada y recibimiento en ella, hayan confesado,  y comulgado, y esten verdaderamente arrepentidos: la segunda, enf avor tambien de los cofrades de ambos sexos, ya recibidas, y a las que en adelante se recibieren, que en el articulo de su muerte, habiendo recibido el Santisimo Sacramento de la Eucharistia, y quenado esto no pudiesen, a lo menos contritos, invocaren el Dulcisismo Nombre de Jesus con el corazon no pudiendo con la boca, o manifesten alguna señal de arrepentimiento: la tecera a favor de los referidos cofrades de uno, y otro sexo, que hecha las expresas diligencias de confesion, y comunion, visitaren la Yglesia, Altar, Capilla, u oratorio de dicha Coradia en el dia deiz y seis del mes de Enero, que es el de su fiesta principal, desde sus primeras visperas hasta el propio dia al ocaso del sol, rogando alli aDios nuestro Señor por la paz, y concocrdia entre los Pxincipes chxistianos, extirpacion de las heregias, conversion de los Ynfieles, y por la salud del Pontifice Romano, que por tiempo fuere: los sieta años, y siete cuarentenas, a los dichos, que practicando las citadas diligencias de confesion, y comunion, visitaren la mencionada Yglesia, Altar, Capilla u Oratorio en otros quatro dias del año que eligiesen dichos cofrades, y aprobase el ordinario,  y hicieren semejante oracion por las necesidades de la Yglesia y los sesenta dias de relaxacion, siempre que ejecuten, qualesquiera  de los actos de piedad, caridad y misericordia que contiene el referido breve o, Bula perpetua que original se exhibio ante nos”

 

 

Este documento fue revisado en la sala capital del palacio arzobispal el 21 de enero de 1801, estando de acuerdo con la misma las autoridades catedralicias se dirigieron con los siguientes terminos a la cofradía mercedaria:

“muy Ytte.Señor=El Padxe Comendadox, como Prioste, los Alcaldes y Mayordomos de la Cofxadia de Jesus Nazareno fundada en la Yglesia del Convento de Nuestra Señoxa de la Mexced, en cumplimiento de los mandado por V.S.Y. en el Decxeto  que antecede: Pxoponemos paxa el logxo de las indulgencias concedidas por la Bula de Nuestxo Santisimo Padxe Pio VI. Los dias de la Encaxnacion, los primeros de las txes Pascuas de Natividad, Rsuxxeccion, y Pentecostés; paxaque siendo del supexiox agxado de V.S.Y. sea mui servido apronbaxlos, xespecto a no sex estos los que tienen Yndulgencia concedida como se previene pox el Pxomotox Fiscal, o V.S.Y. xesolvexa lo mas conveniente”

 

El pase fue otorgado y se entregó a los cofrades mercedarios. Es de mencionar que la composición de la cofradía fue mixta, y las indulgencias podían ser ganadas por los cofrades de ambos sexos. Las bulas no establecieron nuevas gracias o derechos, solo confirmaron lo que ya se había dando anteriormente.

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