Joyas Mercedarias

EXORDIO

 El Arte Colonial Guatemalteco fue muy prolífico abarcando: Escultura, Pintura y Orfebrería –entre otras ramas-,  distinguiéndose una línea barroca (1676-1795), aunque no exime otras obras de gran valor fuera de este periodo. Haciéndola  gozar de merecida fama en la Nueva España.

 Como antecedente acerca del prestigio de que gozaba la escultura colonial guatemalteca en la Nueva España, citamos a José Ignacio Vailejo (1718-80), perteneciente a la Compañía de Jesús, quien fuera de los exiliados de Guatemala en 1767 y publicara varias obras en Italia, en una de las cuales, al referirse a las iglesias de la ciudad de Guatemala dice:

 

 

 Sus otros Templos Grandeza, Donde tanto Oro, que brilla,
Dio la Octava Maravilla, Que echó el Resto a la belleza:
O que adornos ¡Que Limpieza! No estoi para retratarlos;
Más para medio pintarlos.  Diré, que bajan, al verlos
Los Angeles a varrerlos, Las Estrellas a adornarlos.
También se levanta erguido Del dulce JOSEPH un Templo,
En que yo a ratos contemplo, Primor de Vulto esculpido:
Pero que Templos no han sido Allí colosos ufanos;
Palacios, que Americanos Erigen con bizarría,
Por tener de noche, i día El Corazón en las Manos

-se respeto la ortografía original- 

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