Personajes Ilustres Mercedarios

 FRAY JUAN BAUTISTA ALVAREZ DE TOLEDO

La vida del obistpo Álvarez de Toledo es muy interesante. Nació el 28 de mayo de 1655 en Santiago de Guatemala y sus padres fueron Fernando Álvarez de Quiroga y Sebastiana del Castillo y Bargas, ambos españoles, por lo que su apellido debería ser Álvarez del Castillo. Aún no se conoce el motivo por el que adoptó Toledo, pero ello se sugiere como un deseo de aparentar relación familiar con los duques de Alba, mientras que su segundo nombre Baptista o Bautista responde al que adoptó al entrar a la vida religiosa franciscana.

Sobresale por haber sido el primer guatemalteco elevado a la dignidad de obispo. Quedó huérfano a los diez años, pero logró alcanzar los grados de licenciado y doctor en teología con el apoyo de su padrino y una pareja de mulatos. Fue provincial franciscano, obispo de Chiapas y finalmente de Guatemala. Los cronistas ofrecen opiniones antagónicas en torno a su vida y actuación. El padre Ximénez lo critica duramente, mientras que Vásquez lo exalta por sus valores morales y caritativos basándose en sus numerosas obras pías. Murió el 2 de julio de 1725, aunque para entoces ya había renunciado a la mitra, y aún no había ocupado la de Guadalajara en la Nueva España, a donde fue mandado como obispo. Este fraile franciscano gobernó en la mitra de Santiago de Guatemala del 3 de mayo de 1713 al 14 de julio de 1724.

 

 El siguiente retrato pintado es atribuido a José de Valladares (Balladares) realizado sobre lienzo con unas medidas de 110 x 155 cm, esta se encuentra en la Sacristia de la  Iglesia de la Merced, Arquidiócesis de Guatemala, Guatemala. El medallon pintado cita lo siguiente:

«Verdadero Retrato del Yllo y Rev.mo Sr. Dr. y Mro dos veses jubilado Dn. Fray Juan Baptista Albares de Toledo de la Regular Obserbancia, de los Frayles menores de Nro. P.Sn. Franc.co. Obpo de Guateh a. y Verapas del Consejo de S. Ma. quien el día 5 de agosto de 1717 años consagro y unjio la Ssma Ymagen de Jesús Nazareno que se venera por singular Patron de esta Ciudad, que esta en esta Santa Yglesia de Nuestra Señora de la Merced.» -Se repestó  la redacción original-

En esta obra, la rúbrica con el perfil que se encuentra en la base de la inscripción es muy similar a la que el artista incluyó en el retrato del primer obispo de Comayagua, fray Francisco José de Palencia, en el que aparece el nombre de Valladares, por lo que sostenemos esta atribución. El retrato del obispo de Comayagua corresponde a 1773, lo cual nos obliga a pensar en amplia longevidad de Valladares, pero posiblemente por la similitud de la rúbrica debemos considerar que el retrato de Álvarez de Toledo debió hacerse cerca de 1767 para conmemorar los cincuenta años de la consagración de la imagen del Nazareno mercedario. Pese a lo anterior, esta representación es pionera en Guatemala. En realidad, el retrato en Guatemala tomará auge hacia finales del siglo XVIII e inicios del XIX, siguiendo ya un estilo neoclásico. La mayoría de pinturas de religiosos que nos han llegado son posteriores a la que nos ocupa, aunque todas ellas exaltan a los dirigentes religiosos y buscan mostrarlos como un ejemplo a seguir en conducta y espiritualidad.

No es extraño por tanto, que el obispo hubiese puesto interés en consagrar la imagen del Nazareno, ya que esta representación tomó auge en Santiago como devoción criolla. Pero, además, es posible que el obispo haya tomado interés porque esta escultura es obra de dos maestros criollos: el tallador Mateo de Zúñiga y el encarnador Joseph de la Serda. Fue un logro artístico criollo, con un concepto artístico del mismo orden para ser reverenciado por ese segmento etnico, por lo tanto, nada más idóneo que fuese un obispo criollo quien lo consagrara.

MATEO DE ZÚÑIGA

 Fue hijo natural de Juan del Castillo y de Francisca de Zúñiga. No tuvo descendencia. A su muerte pidió “Que cuando mi señor Jesucristo sea servido llevarme de la presente vida, mi cuerpo sea sepultado en el convento de Nuestra Señor de la Merced.”

Zúñiga además fue feligrés de la parroquia de San Sebastián, pero en numerosas ocasiones se vio ligado con la Merced. Falleció en Enero de 1687.

JOSÉ DE VALLADARES

Pintor y grabador, cuyo nombre fue inscrito en el siglo XVIII como Joseph de Balladares, tiene aún un origen incierto, como lo es su espacio de vida. Aunque algunos autores han sido muy enfáticos en afirmar que su permanencia está dentro de 1710 y 17751, otros presentan dudas al respecto y añaden que su fecha de nacimiento pudiese estar a fines del siglo XVII y su vida proyectarse a buena parte del siglo siguiente. En parte se basan en que estudios recientes han sacado a luz que su Apostolado, también conservado en el templo mercedario, fue recibido por los frailes el 17 de junio de 1705, según registro del libro de inventarios realizados entre 1688-17092. -Es menester recordar que este maestro pinto a los 12 apóstoles que se encuentran en cada una de las columnas del actual templo incluyendo a San Judas Tadeo que cuenta ahora con retablo propio, así como el cuadro La Apoteosis Mercedaria que se encuentra en la Sacristía-.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: